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Entrevistas

El Mató se prepara para un show consagratorio

Aquella trilogía de ep’s que empezó con Navidad de Reserva, continuó con Un Millón de Euros y culminó con Día de Los Muertos trajo a El Mató a Un Policía Motorizado por primera vez a Córdoba como parte de una nueva camada de grandes bandas platenses. El tiempo pasó y el grupo fue reflejando, tanto en vivo como en discos, un crecimiento exponencial hasta que en 2017 llegó el reconocimiento total con el disco la Síntesis de O’Konor. Pasaron casi dos años de este lanzamiento y la banda sacó nuevo video de El Tesoro que es casi como un cortometraje de gran calidad. Por todo esto y porque el próximo viernes 11 de mayo llegan por primera vez a un lugar consagratorio como La Plaza de la Música es que hablamos con Santiago Barrionuevo.

En el 2010 Lisandro Aristimuño tocó en La Plaza de la Música (Vieja Usina por ese entonces) y fue un show consagratorio que lo depositó en la popularidad que continúa hasta hoy, ¿cómo se preparan para este show? 

¡Bien, contentos! En Córdoba hacía bastante que no tocábamos con un show propio y eso nos pone muy contentos. Es un nuevo lugar para nosotros, un nuevo espacio que tiene su historia para nosotros es especial. Esperamos que sea una noche para el recuerdo, que todos los que vayan la pasen bien. Nos preparamos como siempre nos preparamos para cualquier concierto: ensayando mucho, con mucho entusiasmo, mucha ansiedad que después se canalizaremos en esas horas, cuando sea el concierto.

Además, hace poco grabaron el video de El Tesoro que es casi un corto, ¿cómo surgió esta idea audiovisual? 

Al video de El Tesoro lo hicimos con Facundo Españon y Federico Rotstein, ya habíamos trabajado con Facundo en el video anterior (Día de los Muertos) y hemos quedado muy contentos con el resultado final. Está bueno porque nosotros acomodamos un montón de ideas para video, aunque después no hubo mucho tiempo para desarrollarlas. Facundo se copa, le gustan nuestras ideas, cada uno aporta las suyas y, cuando nosotros nos deliramos con alguna idea que es un poco imposible, nos pone los pies en la tierra, pero llegamos siempre a un punto en común para poder encarar y armar estos pequeños cortos. Son dos videos, como pequeñas peliculitas, no nos gusta aparecer mucho a nosotros… la verdad es que estamos muy contentos de cómo quedó. Yo tuve la suerte de estar ahí en el rodaje y la verdad es que fueron dos jornadas increíbles, los chicos la rompen y todo el equipo que está ahí poniéndole pilas todo el tiempo hizo un trabajo increíble y el resultado final nos encantó.

A veces, los videoclips tienen esa cuestión de que cuando escuchás la canción te recuerda al videoclip; antes de que existieran los videoclips, en cada escucha de la canción, uno imaginaba cosas diferentes, salvo que la canción esté asociada a una imagen en particular, ¿cómo es en tu caso? 

Sí, me pasan cosas así. A mí me gusta que este video haya salido bastante después de la interpretación de la canción que tuvieron todos aquellos que la escucharon. Entonces está bueno porque la interpretación no se va a romper. Cuando el video sale inmediatamente con la canción se genera una relación más directa con lo visual que con el significado que está planteando la letra. Entonces acá está bueno que después de un tiempo le damos otro giro al significado original de la canción, que es un significado válido también. Está bueno eso de que no la condiciona al que ya la escuchó y tiene su propia idea de la canción y se lleva como una nueva visión, una nueva imagen, un nuevo espíritu y, de alguna manera, hace como que la canción se escuchara por primera vez de nuevo. A mí no me gusta mucho explicar mis letras, trato de evitarlo cuando me preguntan porque no quiero romper esa relación que se siente al escucharla con su propia interpretación. Que cada uno interprete lo que quiera al escuchar la canción es una de las partes más divertidas.

En tus canciones hay frases muy hermosas como «la depresión sin épica»,  que uno cada vez que la escucha puede otorgarle diferentes significados, eso es la bueno de la poesía. ¿Qué lecturas tenés, que poetas consumís? 

Yo creo que al momento de escribir las letras de las canciones, las influencias más directas vienen de otras letras de otras canciones, las poesías de diferentes canciones, artistas con los que uno fue creciendo es la primera influencia, la más directa. Te podría nombrar a Rosario Bléfari de su época en Suárez y obviamente después como solista, pero lo primero que escuchamos en aquel momento era Suárez; y después, en La Plata, la banda Embajada Boliviana -una banda mítica de La Plata- de muy chicos nos partió la cabeza y hay algo en sus letras muy potente, muy fresco, muy como barrial pero a la vez poético también. Nos pegó mucho; ya entrando en la época de la secundaria, Los Peligrosos Gorriones, Francisco Bochatón nos marcaron mucho. Después le agregaría la influencia directa que te generan las personas conocidas, los amigos, los amigos músicos. Me acuerdo de Koyi, que es parte de nuestro sello, Gato de los 107 Faunos, escribían sus primeras letras, leerlas, sobre todo Koyi que empezó a hacer canciones antes que todos los demás – fue un poco el pionero dentro de nuestro grupo de amigos- y ver sus letras que eran tan directas, tan breves, tan geniales… eso te genera una influencia directa porque uno piensa en una parte de tu cerebro dice, «el vive en el mismo barrio que yo, es bastante parecido a mí, hace estas cosas increíbles», entonces uno se anima a poder intentarlo y esa enseñanza es muy importante.

¿Cómo fue el nacimiento de ese grupo que terminó por formar la familia LAPTRA? 

El comienzo de LAPTRA y todo nuestro colectivo artístico es un grupo de amigos muy amplio que fue creciendo con los años. Nació en una habitación que tenía Coyi en el fondo de su casa donde vivía con su hermano en Barrio Jardín. Es un barrio llegando a Beriso, un barrio de clase trabajadora con mucho corazón, y en el fondo de la casa que él compartía con su hermano tenía una construcción a medio hacer, que era un proyecto que tenía y nunca había terminado. En ese espacio sombrío, con paredes sin revocar y ventanas que faltaban, le pusimos pilas, decoración, armamos una pequeña sala de ensayo donde convivíamos varios y nos juntábamos a perder el tiempo, a charlar y también a tocar. De ahí nacieron varias bandas, ensayaba también el grupo de amigos, era como un grupo que tenía muchas ganas de formar cosas entre los que estaban ahí, sentarnos a tocar un rato y fantasear con armar una banda con algunos nombres. Ahí fue donde nació todo, después -con el correr de los años- fuimos sumando más bandas, fuimos creciendo como sello, abriendo espacios nuevos y eso estuvo buenísimo.

Esto fue antes de Cromagnon, ¿había muchos bares para tocar?

Siempre, históricamente, fue difícil. No había abundancia de lugares en la ciudad de La Plata. Pero sí había algunos espacios, sobre todo había algunos que estaban manejados por músicos, entonces era buena onda, con buenos arreglos para las bandas.  Eran espacios muy cómodos para empezar a mostrar tus primeras canciones que después, con Cromagnon y todo lo que trajo aparejado, se cerraron sin sentido porque no eran lugares peligrosos, eran pequeños, no tenían por qué caer en la volteada. La verdad que fue duro porque ese es el espacio donde el músico empieza a desarrollar su arte.

Una vez entrevistaste a Angelito Cappa, cuando era DT de Gimnasia de La Plata, ¿qué te atrajo de él? ¿Cómo fue ese encuentro? 

Él venía de dirigir a Huracán. Para mí, el Huracán de Cappa fue un fenómeno increíble. Yo soy futbolero, pero no soy muy de ver partidos que no me interesan. En la liga argentina se suele jugar bastante mal y los partidos donde soy neutral no suelo mirar, sumado a que se pueden ver los partidos de la Champions League y parece otro deporte. Pero me acuerdo que cuando jugaba el Huracán de Cappa lo empecé a mirar, me gustó mucho y no me perdía ningún partido, entonces eso generó un fenómeno en mí de mirar a Huracán sólo por la forma de jugar.  Eso dice mucho, más allá de que al final no pudo salir campeón, crear ese fenómeno en la gente, más allá de los hinchas mismos -que se les caían las lágrimas por lo que estaban mirando-, de atraer al público neutral. Un poco tiene que ver con eso el disfrute del fútbol, es un espectáculo que vamos a ir a ver, algo que nos divierte, que nos tiene que llenar los ojos, estamos pagando por eso, no es que es gratis. Entonces eso me motivó mucho cuando vino. No le fue muy bien, fue una situación muy difícil, era una cosa que podía salir mal porque veníamos de una crisis grande. Me gusta defender eso, fue muy atacado Cappa, se celebró mucho que haya perdido, como si enojara su forma de jugar. Eso me genera mucha bronca. Lo mismo ahora con Bielsa, hizo lo del otro día y mucha gente se puso nerviosa. No sé, son elecciones que elige cada uno con distintos contextos. Esa cosa de «ganar cómo sea», no me copa.

Por Santiago Ramos para GAMBA.FM##

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