Entrevistas

«La práctica budista es la clave de mi vida»

La nueva escena musical argentina está dando qué hablar y tendrá su propio espectáculo llamado Festival de la Nueva Generación el próximo domingo 19 de noviembre en el Jockey Club Córdoba. Louta es uno de los grandes exponentes de esta camada, quien con solo un disco editado ya logró conmover a gran cantidad de público por sus canciones pero también por su particulares conciertos que incluyen música y teatro en partes iguales. El concepto de su obra es muy particular y, como alguna vez dijo Kevin Johansen, es desgenerado (sin género), lo que hace muy difícil de clasificar. El mismo se esfuerza en hacer una analogía con Facebook: por la fugacidad y lo aleatoria que es esa plataforma. Si cerramos los ojos e imaginamos su equivalente en música, ahí estaremos más cerca de conocer a Louta.

Este artista proviene de una familia artística, pues sus padres hicieron De la Guarda y Fuerza Bruta, y su tío fue mentor de bandas insignias de la historia del rock argentino, como Clap y La Portuaria. En ese clima, Louta mamó artes de todas partes, viajó, se convirtió en DJ y sacudió a todos con su irrupción solista. Aquí una entrevista con una de las figuras más impactantes que dio nuestra música en los últimos años.

Vas a tocar en el Festival de la Nueva Generación, ¿cómo se prepara un show de estas características?
Sí, para el Festival de la Nueva Generación tenemos pensado hacer un show re contra-mega-archi zarpado. Aparte es un festival re contra groso y vamos a ir con los tapones re contra de punta. Aparte es un festival que convoca a los pibes. En Córdoba hay una movida que es muy especial, las veces que tocó Louta en Córdoba fue un show re contra especial y estamos muy ansiosos…

No sé si sos de ir a ver concierto en vivo, pero en tus shows se genera una energía muy particular, ¿cuánta energía recibís vos arriba del escenario?
Y… mitad y mitad. Un poco recibo y un poco guardo, pero sí estoy en contacto con todo lo que le está pasando a la gente. Al mismo tiempo estoy en un control interno que estamos ahí en la máquina de operaciones.

En tus shows hay música y performance, ¿cuántas influencias de ambos mundos hay en tu cabeza?
Para mí la creatividad surge cuando uno se lanza a la acción. Entonces lo que hay no es una elección entre música o performance, sino tener que resolver, y cuando estás parado arriba del escenario tenés que resolver un montón de cosas. El hecho de pararte arriba del escenario presenta un montón de posibilidades creativas: desde las luces, hasta dónde vas a estar parado, cómo vas a saltar, cómo vas a mirar, a quién vas a mirar, y en todo eso entra en juego lo creativo.

¿Eso entra en juego una vez que estás en el escenario?
Hay lugar para la improvisación, igual yo creo mucho en el ensayo también. Las dos cosas.

Cuando preparás el show para un festival, ¿lo pensás distinto que el de un show unitario tuyo?
Se ensaya distinto para todas las fechas. Soy muy consciente de cómo son todas las fechas, si es al aire libre, si no. Más que cómo ensayo, ver las luces, los temas, todo.

Si algo de lo planificado sale mal, ¿te inquieta?
La perfección no está en la exactitud si no en la predisposición y en la postura.

Sos de insistir con el concepto de que el consumo en Facebook es aleatorio, por eso en tu música te permitís esa libertad de géneros. Cuando armaste el disco debut, ¿ya tenías esa idea incorporada?
No, un poco fue saliendo cuando decidí hacer el disco. Lanzarme así vorazmente a hacer un disco que la rompa me llevó a usar todos los recursos que quiera, como una cosa medio de jugársela un poco y de poder ir más allá de algo.

Una vez le pregunté a Daniel Melero cuál había sido su primer instrumento y me respondió, “un passacastte”, ¿esto forma de entender la música podría aplicarse a vos?
Sí, hay algo de eso. Yo antes era DJ y un poco de eso voy llevando, y aparte laburo sampleando cosas. Así que puede ser un poco.

¿Te gustaría tomar algún instrumento en tu próximo disco o en vivo?
No. Aunque puede ser que sume. De hecho hay una batería desde hace poco y una y trompeta. Así que hay instrumentos.

¿Te influye el budismo a la hora de hacer tu música?
La práctica budista es la clave de mi vida. Y la clave del budismo es la relación maestro-discípulo. Entonces la relación con mi maestro es donde está enganchada mi fuerza vital. Entonces, desde ese lugar surge todo lo que hago en mi vida. De esa manera puedo encarar cada desafío y cada objetivo, eso le da significado a mi vida y me da toda la fuerza vital. La realidad es que si no fuese por el budismo, nunca podría haberme puesto de pie para hacer un disco o música en vivo.

¿Estás componiendo?
Sí, estamos armando un segundo disco. ¡Tengo ahí alto disco!

Por Santiago Ramos para GAMBA.FM##

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